En el pasado, Scarpetta y Benton elaboran un arriesgado plan para hacer que el asesino salga de su escondite. En el presente, Scarpetta ordena la exhumación del cuerpo de la corredora, pues está convencida de que hay una conexión entre esta y la víctima del homicidio. En casa, los secretos y mentiras que Kay y Benton han acumulado están a punto de explotar.





